Las personas deben estar preparadas para observar las decisiones que se toman
Claudia Damasio*
- Según tu experiencia, ¿qué mecanismos son eficientes para la participación ciudadana?
- En Brasil, si bien hay leyes federales que obligan a que las decisiones se tomen con participación, cada ciudad y municipio construye estos mecanismos en función de su estructura. Algunas usan la participación para validar un plan, otras para construir, discutir los costos y hacer pactos sociales. Yo pienso que cuando trabajas con la participación en función del desarrollo urbano es importante definir cuál es el papel de los técnicos y de la población, porque no se puede esperar que la población tenga opiniones técnicas sobre las decisiones, tiene que existir una forma en que pueda expresar sus opiniones, deseos y expectativas sobre la ciudad. Entonces es un desafío: ni la población está preparada para dar su opinión, ni los técnicos para incorporarla.
- ¿Cómo evitar que estas políticas se usen para legitimar poderes económicos?
- Quién gana y quién pierde, cómo hacer para que los pobres no queden fuera de un proyecto, son conflictos presentes en Brasil, y la pregunta es cómo hacer que la participación sea mayor para que los proyectos sean sustentables, económicamente viables y socialmente justos. Creo que antes de empezar un trabajo de participación, el grupo tiene que hacer una reflexión sobre la asociación: a quién involucrar para garantizar que desde el punto social, económico y ambiental el proyecto sea bueno. Y no convocar a todos, porque las personas también tienen muchos intereses. Tiene que incorporarse un proceso de gestión. Y de la misma manera, es muy importante contar con leyes que garanticen y comprometan a las personas en este proceso.
- ¿Y qué hay que tener presente para que la participación sea efectiva?
- Lo más importante es determinar dónde queremos llegar: a condiciones mejores, no peores. Porque la participación es buena, pero hay que pensar para qué. En Brasil la preocupación es incluir a las personas que tradicionalmente son excluidas de todo: del mercado, de las discusiones. Y normalmente son carentes de todo, entonces no quieren discutir el futuro de la ciudad, quieren discutir cuándo van a tener empleo, comida, entonces es muy difícil plantear estos temas. Por eso es importante realizar en paralelo un proceso de discusión y capacitación; y pensar dónde queremos llegar. En el campo de planificación urbana hay muchas decisiones que tienen resultados efectivos en la distribución de los beneficios de la urbanización. Entonces las personas tienen que estar atentas, y para eso es muy importante que estén preparadas para observar las decisiones que están siendo tomadas.
- Pero hay un tema cultural, por ejemplo en Chile somos muy distintos a los brasileros…
- En Porto Alegre hay una tradición cultural de participación, de discusión, por lo que las conquistas de la población son más rápidas y visibles. La cuestión cultural es clave. Pero para suplir estas diferencias hay que tener muy claro qué hacer, realizar un proceso muy divulgado, tener reglas muy claras, y entender que esto necesita tiempo, voluntad y mucha comunicación. Si eres dueño de un terreno y quieres hacer un shopping center y tu vecino cree que podría destruir su calidad de vida, ambos pueden participar del proceso, ya que se trata de que el interés público es de mayor importancia que el privado. Y con tiempo, esto puede ser incorporado a la cultura, no como ley muerta sino instrumento de planificación permanente.
*Claudia Damasio, consultora de planificación urbana participativa en Brasil |