EDITORIAL
El respeto y efectivo resguardo a los derechos laborales es uno de los mayores pendientes de nuestro país tras veinte años desde la recuperación de la democracia. Esto es reafirmado con las percepciones y experiencias de la propia ciudadanía, recogidas en el 2º Barómetro de Abuso de Poder Genera 2010, en su sección Trabajo.
El 67% de las personas declara que en el país no se respetan los derechos de los y las trabajadores/as, mientras que se revela un aumento de abusos graves como el incumplimiento de las condiciones salariales, los despidos injustificados y el maltrato por parte de un superior. La sensación generalizada de desprotección es preocupante, especialmente cuando se ve agudizada por la desconfianza hacia los mecanismos institucionales que tienen como misión el resguardo de los derechos laborales.
Estas cifras no sólo confirman la necesidad de mejorar las instituciones encargadas de proteger estos derechos, sino también la urgencia de que –como sociedad- reflexionemos sobre la cultura que prevalece en nuestro país, donde las relaciones abusivas y la vulneración de los derechos son hechos naturalizados, y el espacio laboral es un reflejo de ello.
María Eugenia Díaz M.
Directora Ejecutiva Genera |