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  Entrevista a Jaime Zamorano

Es necesario eliminar este trato de padre a hijo que tiene la política actual

Irma Arriagada

Jaime Zamorano,
Presidente de la FECH.

¿Cómo ves el escenario de la participación política juvenil?
La juventud sí practica la política, porque discute harto al respecto y creo que tomar una postura frente a cualquier tema es hacer política. Sin embargo, existe cierta apatía con la forma tradicional de ejercer poder, porque los partidos políticos tradicionales no son capaces de canalizar y transmitir de manera más fidedigna lo que la juventud está pensando. Existe desconfianza, porque se piensa – y uno lo conversa con sus amigos- que el partido político lo que hace es velar por sus intereses y no transmite el sentir de los jóvenes hacia la ejecución del poder. Y para establecer una forma más efectiva de hacer política, tendrían que suceder varios cambios significativos en el sistema de elecciones, y en la forma de hacer política tradicional que existe en Chile.

¿Qué reformas son importantes para mejorar la calidad de la democracia según tu punto de vista?
El sistema binominal, de democrático no tiene nada, se deriva de tiempos de dictadura. Debiera eliminarse y cambiarse por un método más representativo de las grandes mayorías que existen en el país. La inscripción automática y voto voluntario, creo que es una forma de ir fomentando la participación, porque así no estás obligando a los jóvenes a hacer el trámite que es una lata. Es una forma interesante de lograr avances en términos de participación. Y que no sea obligatorio como hoy ir a votar también lo es, porque uno debiese tener la libertad de poder decidir cuándo votar y cuándo no.

¿A qué democracia aspiras para nuestro país?
Yo entiendo la democracia como saber asumir cuáles son los derechos, deberes y responsabilidades que uno tiene como ciudadano. Se ha avanzado mucho en hacer hincapié en cuáles son los derechos que tiene la población, en educación, salud y vivienda. Sin embargo, creo que se ha dejado de lado el que la población asuma sus responsabilidades y deberes respecto a la ejecución de la democracia. Creo que una sociedad que tiene claro cuáles son sus deberes o responsabilidades, y cuáles son sus derechos, es una sociedad donde se podría alcanzar la democracia en su plena magnitud. Y hoy existe esa falencia en Chile.

¿Cómo se podría avanzar en este ámbito de las responsabilidades?
Creo que la responsabilidad pasa por eliminar este trato ‘de padre a hijo’ que tiene la política actual. Hoy existe una forma un poco maquiavélica de hacer política, y con la reforma a la educación eso quedó de manifiesto. Es como que el pueblo sabe lo que quiere, pero los políticos, lo que les conviene. Creo que la forma de hacer responsable a la sociedad para lograr una democracia plena, es justamente traspasándole esa responsabilidad, no tomando decisiones de manera ‘cupular’, entre partidos políticos o entre las dos coaliciones más poderosas actualmente, que son la Concertación y la Derecha, y que toman decisiones propias dejando de lado la participación de la gente.

¿Cómo ves hoy el rol de los distintos actores políticos?
Lamentablemente, la izquierda en Chile hace hincapié en las pequeñas diferencias que se tienen, y no en las grandes convergencias o términos de consenso que se pueden lograr. Siempre tienen pequeñas diferencias, quizás en la forma de lograr estos objetivos, que los hacen separarse, y lamentablemente tenemos una izquierda dividida en varias islas, a la que le cuesta mucho llegar a consenso. Juntos Podemos fue un proyecto interesante… pero ahí quedó. Nuestro grupo, Izquierda en Movimiento, se formó con varios grupos de izquierda de la universidad. No tenemos ningún tipo de vínculo con partidos políticos tradicionales.

¿Qué hechos de este año podrían mostrar un avance en la calidad de nuestra democracia?
Creo que no ha existido avance en lo político, en los niveles de discusión y toma de decisiones. Si bien se abrió esta puerta de escuchar a la gente, se terminó por no escucharla. Los estallidos sociales que han existido son un reflejo de un malestar que se está generando por sentirse pasado a llevar, por sentirse traicionado por la clase política de los partidos tradicionales, que en tiempos de elecciones te plantean un escenario, dicen que van a defender intereses de trabajadores o que quieren mejor salud pública. Pero finalmente eso queda en palabras, porque en lo concreto, estos mismos acuerdos que se logran entre Derecha y Concertación no permiten avanzar en estos temas.

¿Qué actores crees que debieran ir tomando más relevancia?
La clase política está desgastada, entonces no sé cuál va a ser el nivel de participación en las próximas elecciones. Del total de las personas que tiene el derecho a participar, creo que podría haber una disminución importante.

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