EDITORIAL
En los últimos tres meses hemos sido testigos de una activación ciudadana sin precedentes en nuestra actual democracia. La adhesión que alcanza hoy el movimiento estudiantil da cuenta de una evolución tanto en la visión de los derechos como de los mecanismos para hacerlos valer. Esta realidad se expresa de manera elocuente en nuestro Estudio 2011: Derechos y Ciudadanía en Chile hoy, cuyos resultados presentamos en este especial de Genera Debate.
Los datos hablan de una ciudadanía que comienza a reconocer que la acción colectiva es fundamental para generar cambios, a comprender que la verdadera democracia requiere de la participación de todos/as. Un nudo clave aquí es que los mecanismos de representación están deslegitimados y se desconfía de ellos, además de ser insuficientes en cuanto a formas de participación directa. Una gran mayoría no se siente escuchada ni representada por las autoridades. Así, aparecen los medios de comunicación como los actores más efectivos para hacer visibles las demandas ciudadanas.
Si bien celebramos las señales de una democracia que está madurando. El desafío clave es transformar el descontento y la frustración en insumos para un dialogo inclusivo que vuelva a prestigiar la política como un espacio público abierto y representativo de los diversos intereses de la sociedad.
Hoy surge con claridad la necesidad de que Chile siga fortaleciendo su democracia, asumir las reformas políticas largamente postergadas, incorporar mecanismos de representación más efectivos, integrar al ejercicio ciudadano de los derechos las responsabilidades que éstos conllevan y especialmente avanzar en convivencia democrática con apertura al diálogo y a la negociación; con valoración de las diferencias, con respeto a la dignidad de todas las personas.
María Eugenia Díaz M.
Directora Ejecutiva Genera |